Viejas glorias
Mi viejo Commodore 64, ¡cuántas horas de diversión que me diste!
Aquellos que se sientan nostálgicos podrán leer sobre la historia de los videojuegos en esta completa anotación: Historia de los Videojuegos.
Mi viejo Commodore 64, ¡cuántas horas de diversión que me diste!
Aquellos que se sientan nostálgicos podrán leer sobre la historia de los videojuegos en esta completa anotación: Historia de los Videojuegos.
Melódica y friki canción realizada sólo con los sonidos del Windows XP.
Os deseo unas buenas vacaciones. ¡Hasta la próxima semana!
Fuente: El Blog de Dani
<frank> ¿me puedes ayudar a instalar GTA3?
<knightmare> primero, cierra todos los programas que estés usando
* frank has quit IRC. (Quit)
<knightmare> …
Visto en QDB.
Increible, pero cierto: ¿tenéis el Excel 97?
Si multiplicáis 850 x 77,1 el resultado que da es 100.000, cuando lo correcto es 65.535. Yo mismo he hecho la prueba y no salía de mi asombro.
Por lo visto es un error de la famosa hoja de “cálculo”. ¿Qué ocurriría si una empresa tuviera un error financiero debido a esto? ¿Podría pedirle responsabilidades a Microsoft?
Leído en Microsiervos.
Por cierto, a modo de prueba e incluido en la barra lateral un nuevo apartado titulado “Mmm, interesante…” donde comparto aquellas entradas de otros blogs que leo y que creo que merecen la pena.
Hasta un niño puede hacer modelado 3D por ordenador con la siguiente herramienta.
Me recuerda a la pizarra interactiva desarrollada en el el MIT.
Vía: Sospechosos habituales y Microsiervos
Actualización 19/8/07: Aquí la dirección para descargarte el programa. ¡Gracias Hernan!
Interesante película/documental sobre la historia de Microsoft y Apple. Dura una hora y media; quizás sea mejor verlo en pantalla completa.
Imagínate un programa capaz de ordenar una serie de palabras en una frase con sentido. Por ejemplo; tú le introduces: “ti, pensando, en, estoy” y él es capaz de ordenarlas y decirte: “estoy pensando en ti”.
Llevo varios días aprendiendo a programar en Java, .NET y a utilizar API’s para intentar hacer precisamente esto. Y podréis pensar que parece un programa complicado, pero en realidad es tan sencillo que el algoritmo lo puedo esbozar en un breve párrafo:
El algoritmo cogería la serie de palabras y haría una búsqueda en Google para todas las combinaciones posibles (en nuestro ejemplo: “ti pensando en estoy”, “pensando en estoy ti”, etc). Si son 4 palabras, haría 4! búsquedas, es decir, 24 búsquedas. A cada combinación le asignaría el número de resultados que se obtuvieran en cada búsqueda en Google, y la combinación con más resultados es la que con mayor frecuencia se da en Google (y por tanto en Internet) y en la mayoría de los casos, tendrá sentido.
Por ejemplo; cojamos las palabras: “lo, siempre, dices, mismo”. Si buscamos todas las combinaciones en Google, obtenemos los siguientes resultados:
Las demás 19 combinaciones tienen 1 ó 0 resultados.
Vemos que todas las opciones que da un número de resultados significativo (exceptuando la 3ª por sí misma) es una frase con sentido, mientras que las otras 19 no (ej: “mismo siempre dices lo”, “dices lo siempre mismo”, etc). Es decir, el mismo Google, con su inmensa y creciente base de datos, junto con un sencillo algoritmo, es capaz de ordenar una serie de palabras dando una frase inteligible. Casi como si fuera inteligente… (aunque en el fondo lo que tiene es mucha “memoria”)
Haciendo el mismo experimento con otras series de palabras ocurre algo similar. No obstante, si las palabras son menos usuales Google no da tan buenos resultados, si bien cabe esperar que en un futuro no muy lejano sí los dé, a medida que alimentemos Internet con páginas webs (muchas procedentes ya de la blogosfera).
Te preguntarás: ¿y dónde está el programa que hace esto? La respuesta es que, pese a su simplicidad, no he encontrado la manera eficiente de hacerlo, pues no es posible usar la API de Google para hacer una función que dé el número de resultados de una determinada búsqueda de Google, lo cual es básico para un programa así. Una verdadera lástima…
No obstante, no me doy por vencido. Y si algún ávido conocedor de la materia me echa una mano al respecto, estaré encantado de recibir su ayuda.
Fuente de inspiración: Una Teoría Matemática de la Información.¿Te gusta la nueva corbata que me voy a comprar?

Existe, es de seda natural, y la encontrarás en ThinkGeek.
El otro día estuve mirando billetes para Semana Santa, en la ruta que suelo hacer: Barcelona-Gran Canaria.
Pese a lo cerca que estamos de las fechas, encontré en Spanair un billete muy barato. Antes de comprarlo decido, ingenuo de mí, borrar las cookies, pues en el pasado tuve un problema muy extraño que atribuí a éstas: compré un billete y justo después de pagarlo me confirmaron la compra de otro que estaba mirando en otra ventana (¿?).
¿Y adivinas qué ocurrió? Cuando volví a acceder, pocos segundos después de borrarlas, todos los precios de los billetes en esa fecha y en otras cercanas subieron considerablemente. Tenía registrado en una hoja todos los precios de Spanair de varias fechas sucesivas. Elimino las cookies y ¡los precios suben más de un 100% en algunos casos!
¿Qué conclusión se puede sacar de todo esto? Aparte de: “mientras compras un billete no borres las cookies”, se me ocurre lo siguiente: Spanair registra en una cookie si eres un cliente especial y en función de eso te hace un precio más bajo: por tanto, basta que algún otro “cliente especial” me pase su cookie, yo la ponga en mi explorador, y ya tenga acceso a esos precios.
O bien, fue pura casualidad el que los precios subieran de repente…
En cualquier caso, espero conseguir un buen billete pronto.