En mi opinión, a diferencia de la Mafia (que no suele dejar mucha libertad de elección), los grandes líderes de la historia tenían una habilidad: lograban que los demás hicieran lo que en verdad ellos querían pero haciéndoles creer que la decisión en verdad era suya.
Esto es más o menos lo que pasa hoy en día con la sociedad de consumo (que sin embargo de “gran líder” tiene poco): nos pensamos que elegimos entre un montón de cosas y precisamente así, actuamos todos del mismo modo previsible (y triste). La sociedad ha superado a la Mafia en su capacidad para influir en nuestras vidas, de modo que no sólo no nos resistimos a ella, sino que encima ponemos buena cara y “apretamos el gatillo” de la “tarjeta de crédito-pistola” que nos pone en la mano. S
Creo que sobra lo de amable.
Comment por elblogdedani — Viernes, 9 Febrero, 2007 @ 1:11 |
En mi opinión, a diferencia de la Mafia (que no suele dejar mucha libertad de elección), los grandes líderes de la historia tenían una habilidad: lograban que los demás hicieran lo que en verdad ellos querían pero haciéndoles creer que la decisión en verdad era suya.
S
Esto es más o menos lo que pasa hoy en día con la sociedad de consumo (que sin embargo de “gran líder” tiene poco): nos pensamos que elegimos entre un montón de cosas y precisamente así, actuamos todos del mismo modo previsible (y triste). La sociedad ha superado a la Mafia en su capacidad para influir en nuestras vidas, de modo que no sólo no nos resistimos a ella, sino que encima ponemos buena cara y “apretamos el gatillo” de la “tarjeta de crédito-pistola” que nos pone en la mano.
Comment por Carlos — Viernes, 9 Febrero, 2007 @ 16:07 |